Sentirse sola, y además, sentirse culpable. Rutina. Día tras día. A veces esa sensación se agudiza, otras, apenas lo recuerdo. Pero siempe está. Sé que hay gente que me quiere y me apoya, pero también sé que hay otras personas, tremendamente importantes para mí, que no lo hacen como a mí me gustaría.
En ocasiones siento que sobro, que sin mí estarían mejor, y es horrible. La autoestima baja, baja y llega al subsuelo. Y ahí empiezo a decirme a mí misma que es normal. Yo me lo busco. Estar con alguien aburrido, es aburrido. Estar con alguien raro, no gusta. Estar con una persona antisocial, no es plato de buen gusto. Y sí, yo soy eso.
¿Qué puedo hacer? ¿Cambiar y dejar de ser yo? Eso no lo haría jamás. Porque yo soy yo, y nadie puede cambiar ese yo... Nadie menos yo. Parece un lío tremendo, pero es sencillo: si no me soporto a mi misma, cambio para poder aguantarme. No por el resto, por mí. Es lo único que se me ocurre.
No sé, no entiendo nada. Mi cabeza da vueltas y vueltas sin dejarme pensar con claridad, cosas de adolescentes. No sé, no sé, no sé. Solo sé que a veces las lágrimas ganan la batalla, y que el dolor se ahoga en la almohada .
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