sábado, 15 de junio de 2013

Un agujero que pesa

Le viste llorar y sentiste que alguien te pellizcaba, ¿no? Sí, yo te entiendo. Fue como si tú también quisieras llorar. Era como si tuvieses dentro el mayor pozo del mundo, lleno de agua. Un agujero que pesa, ¿verdad? ¿A que quisiste sacar poco a poco el agua e ir quitando esa carga? Querías calmar su llanto y consecuentemente, hacer desaparecer tu pozo. Porque si él no paraba, los pellizcos y el pozo tampoco desaparecerían. ¿Me equivoco?

2 comentarios:

  1. Preciosas reflexiones... Tienes una mente de poeta jajajaa me gusta mucho. Si quieres pasate por el mio :) sifuesesyo.blogspot.com.es
    Ya me dirás... Un besito!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sabes la ilusión que me hace leer esto... Eres la única persona que me ha dejado un comentario y para mí es realmente importante. ¡Muchas gracias!

      Eliminar