miércoles, 3 de julio de 2013

Se va

Desaparece sin despedirse. Se va, poco a poco, sin que te des cuenta. Difuminada, arrastrada por la marea. Sin conflictos ni malos momentos, solo viento que le cambia el rumbo. Se deja llevar. La llevan. Parece que se pierde, que la pierdes. Un vacío, miedo. Llanto en silencio pasotismo a gritos. Y se sigue yendo, se la siguen llevando. ¡Haz algo! Puedes impedirlo. Si le importas, luchará contra viento y marea. Si le importas, no dejará que la lleven. Se funde, se mezcla. Se borra. Te borra. Pero tú, créeme que lo sé, no consigues apartar su huella. Definitivamente, la pierdes. Entonces lloras, lloro, porque el recuerdo dolerá por siempre.

¿Cómo son las nubes?

- Mamá, ¿cómo son las nubes? - preguntó intrigada la niña, mirando por la ventana del coche.
- Pues... Son diminutas gotitas de agua, no son esponjosas.
- ¿No son como las nubes de la feria? - volvió a preguntar la pequeña, claramente decepcionada.
- No, cariño, no son como esas.

La conversación terminó aquí, y el camino continuó en silencio. Un silencio poco real, ya que una infantil mente seguía dando vueltas. Realmente creía en que las nubes eran esponjosas, y que podría llegar hasta ellas con una enorme escalera. Creía que podía vivir flotando, durmiendo cada noche sobre una distinta. Creía que podría comerlas, y que serían sorprendentemente dulces. Creía que la lluvia formaría el arcoíris perfecto, y que se tiraría por él a modo de tobogán. Creía que todo era posible, y que nada ni nadie le impediría demostrar que aquel perfecto mundo imaginario, era el mejor jamás creado.

sábado, 15 de junio de 2013

Un agujero que pesa

Le viste llorar y sentiste que alguien te pellizcaba, ¿no? Sí, yo te entiendo. Fue como si tú también quisieras llorar. Era como si tuvieses dentro el mayor pozo del mundo, lleno de agua. Un agujero que pesa, ¿verdad? ¿A que quisiste sacar poco a poco el agua e ir quitando esa carga? Querías calmar su llanto y consecuentemente, hacer desaparecer tu pozo. Porque si él no paraba, los pellizcos y el pozo tampoco desaparecerían. ¿Me equivoco?

Vi un pájaro

Vi un pájaro y deseé ser él. Sentí miedo, y libertad. Abrí mis brazos , cerré los ojos y me dejé llevar. El viento peinaba mi pelo a su gusto, y yo me movía siguiendo mi propio ritmo. Subía para luego dejarme caer. Reía en silencio. Entonces, se escondió detrás de un edificio. Dejé de verle y caí contra la realidad. No era un pájaro. No había volado. No era tan libre como él.

Una almohada

Una almohada es más que un lugar donde apoyar la cabeza para descansar. Una almohada aguanta la sal de las lágrimas hasta que le toca darse una ducha. Una almohada soporta todos los conocimientos que hay en una cabeza el día antes de un examen. Una almohada, puede llegar incluso, a ser maltratada. Una almohada se siente sola durante todo el día, y cuando llegue la noche, no se queja. Cuando llega la noche te acoge, te arropa y te "escucha". Te sienta e intenta darte ánimo. Una almohada es más de lo que todo el mundo piensa. Una almohada es menos que una persona, pero somos cobardes y al final del día, a ella le soltamos los problemas.

Me apetece ser feliz

Y ahora solo me apetece ser feliz. Y no sé qué es lo que tengo que hacer. Necesito personas, corazones. Necesito guías y compañeros de viaje. Necesito confianza y amor. Necesito mucho para llegar a lo más alto, que no es ser una estrella del pop, es simple y a la vez complicadísimamente, ser feliz. Quizás ya lo soy, estoy casi segura. Pero quiero anunciarlo, con megáfono, sin miedo. Quiero dar la gran noticia de que sí, soy feliz.

Es injusto

Es injusto que la nieve no caiga como en los dibujos. Es injusto que cuando intestas hacer un muñequito las bolas no sean perfectas, que no se formen haciéndolas rodar. Es injusto que la nieve no sea suave como el algodón, sino más bien algo que se rompe. Porque es así su textura, se parte. Es fría y parece preciosa, pero quizás esté muy cansada. ¿No lo has pensado? No te fíes de su apariencia, porque que sea hermosa y sonría de una manera espectacular, no quiere decir que no esté a punto de romperse.